12/11/2009

Charles Baudelaire y su madre I

El sábado 27 de marzo de 1852, a la dos de la tarde, tiempo de París, un poeta le escribe a su madre una carta donde le confiesa lo siguiente: “He descubierto a un autor norteamericano que me evoca una increíble simpatía y ya he escrito dos artículos sobre su vida y su trabajo. Los escribí con pasión; sin embargo, notarás que algunas líneas traicionan mi extraordinario entusiasmo. Este es el resultado de la trágica y loca que vida que llevo; los escribí durante la noche; a veces trabajaba de diez de la noche a diez de la mañana. Tenía que hacerlo para ganar un poco de silencio y descansar del insoportable alboroto de la mujer con la que vivo”. A Mme Aupick no se le ocurre que en esa carta se devela un acontecimiento importantísimo en la historia del arte —cómo saberlo, de cualquier forma—; ella se preocupa por la desperdigada vida que si hijo vive.
Y él la entiende. Tres años más tarde, en 1855, en otra carta: “Querida madre, no sabes ni si quiera un poco cómo es la vida de un poeta; sin duda, no entenderás mucho de lo que te acabo de decir, y aquí es donde yace mi miedo. No moriré miserable, no me volveré viejo sin alcanzar una existencia acomodada, nunca lo permitiré; creo que valgo algo, no más que los demás, pero al menos sí valgo para mí mismo”. Y ciertamente, un hecho incomprensible para una madre sería aceptar que su crio tenga la convicción de ser poeta. Mme Aupick por eso nunca desamparó a su hijo, lo ayudó hasta que murió. Esta desesperanza, no obstante, no le impide publicar un libro al joven poeta y piensa que su fortuna puede cambiar; y, por supuesto, para clamar los nervios de la señora Aupick, se lo cuenta: “Ayer le di a otra imprenta el manuscrito de mis Fleurs du Mal […] Todo estará mejor para finales de marzo. Cambiaré de piel: ¿seré más feliz? ¡Ay!” (carta del sábado 8 de febrero de 1857). El hijo de Mme Aupick es Charles Baudelaire.

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09/11/2009

Puntos de oraciones

A veces encuentro terrible todo lo que escribo. Mis ideas, mi sintaxis, mi ortografía. Reniego de mi imagen en el oscuro espejo tipográfico. Ese punto no debió ir allí. Ni este otro. Una oración más larga. Soy malo con las oraciones subordinadas. Es mejor no pensarlo. Me fascina el punto y coma; es elegante; no todos los escritores lo saben usar. Intento las oraciones largas, pero no me van, no es mi naturaleza la longitud, sino la concisión. Los silencios. ¿Ven? Se lee mucho mejor. Soy yo. Escribiendo desde el tedio.

04/11/2009

Noticias

Otra vez enfermo. Fuck! Mi mente está en blanco.Van otras recomendaciones.

Para empezar, ignoraba que Claude Lévi-Strauss, figura importantísima del pensamiento en el siglo 20, murió el domingo pasado. Para aclarar, pensé que ya estaba muerto. Al menos eso parecía.

Dedicó toda su vida a explicar y a explicarse el mundo desde la antropología. Y con sus obras lúcidas y sensibles iluminó la Francia de la segunda mitad del siglo XX. Hasta que la madrugada del domingo pasado el filósofo y antropólogo francés Claude Lévi-Strauss, pensador clave del siglo XX, falleció, cuando estaba a punto de cumplir 101 años. Su muerte se hizo pública ayer, y causó una enorme conmoción en Francia, después de que se celebrasen sus exequias en Lingerolles, en la Costa de Oro. "Hace dos años se rompió el fémur; desde entonces estaba muy fatigado, ha muerto de la edad", aseguró Philippe Descola, su sucesor en el Colegio de Francia.
Tras su estancia en Brasil volvió a Francia. Fue movilizado. En la línea Maginot, mientras servía como oficial de enlace y como intérprete de inglés, intuyó el secreto del estructuralismo, la ciencia que iba a modificar el estudio de las disciplinas humanas, según él mismo explicó: "Mientras esperábamos una batalla que no comenzaba, observé con detalle cómo, detrás del aparente azar de la belleza de un campo de flores, existía una organización estricta en cada una de ellas".

Pensé que con el desgaste del estructuralismo todas sus figuras quedaban enterradas. Es lo malo: sobrevivir a tu obra y no al revés. Es un problema que sucede en América Latina con los escritores del boom, quienes en vez de morir en paz, deben lidiar con las críticas sobre su persona y sus posturas políticas. Hablando de esto, les recomiendo el artículo que Enrique Krauze escribió sobre el libro de Gerald Martin, Gabriel García Márquez, a Life. Largo texto que se puede leer en abonos; después, vean la airada contestación de Martin, donde acusa a Krauze de ser un enemigo de la "legmitidad" de las izquierdas latinoamericanas. Please! We are not in the sixties. Estamos tan lejos de la legitimidad, que Fidel Castro ya hasta tiene sus ahorritos revolucionarios según la revista Forbes: "Fidel Castro, en 2006 la revista Forbes afirmó que el mandatario cubano tiene una cuenta de 550 millones de dólares, lo que lo coloca como el estadista latinoamericano más acaudalado".

26/10/2009

Work in progress y Agnès Varda

Como algunas personas cercanas y otras no tanto ya lo saben, sea porque el fantasma de este proyecto me persigue incansablemente, o porque no he parado de hablar sobre éste, estoy escribiendo un libro. Un libro más para este mundo. Un libro más para ser leído en un país en ruinas. O un libro para no ser leído más que, precisamente, por esas personas cercanas. Y no tan cercanas, tal vez. Escribo un libro. No es un acontecimiento saberlo, quiero decir. Pero sí lo es que ya estoy a punto de terminarlo. El tercer capítulo —son cuatro— versa sobre una de las novelas más enigmáticas de la tradición en lengua española: Farabeuf —Salvador Elizondo decidió borrar el subtítulo varios años antes de su muerte, “o la crónica de un instante”, afortunadamente (que nunca fue concebido por él sino por su editor). Mi punto es que ya concluí esta parte y no estoy seguro de lo que escribí. Lo envié a algunos amigos, más con la esperanza de una corrección que con propósitos lisonjeros; y hoy hice otros cambios, otras borraduras (¿las borraduras se escriben?) sin obtener una versión irreversible. Creo que nunca tendré un borrador (creo que sí se escriben) definitivo. Sin embargo, el último capítulo será la apoteosis de todo el ensayo. El más difícil. Aquí sabrán lo que Elizondo heredó para el mundo, su conexión con el mundo que algunos consideran inexistente. Pero es que Elizondo no nos habla desde la tierra sino desde el espacio exterior. Vaga perdido como una nave en la oscuridad del vacío.

Sólo quería decir esto. (Era una aburrida tarde de sábado en la que la puesta de sol se diluía con unas cervezas alemanas en mi mano. Tengo un perfecto atardecer aquí donde vivo.)


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Ahora les paso el link de una entrevista con Agn
ès Varda (1928), una cineasta francesa imprescindible de nuestro tiempo. Yo sólo he visto sus fotografías, pero ahora fui a la biblioteca para sacar un par de películas suyas. La revista Believer (a su izquierda en los links) hace esta divertidísima entrevista donde la geniecillo Varda nos habla de su hairstyle (“I was nineteen and I put a bowl on and I said, Cut around! Because it was not the fashion at the time when I did that hairdo—and I kept it all my life!”), su carrera como mujer en el masculino cine francés al ser llamada la “abuelita de la nouvelle vague” (a los 25 años), su afición por el té y donde dice que el feminismo está fuera de moda: “A feminist is a bore… People don’t speak about that now! It’s boring. I wanted to speak strongly about feminism in my life, since it’s been a struggle”. Pongan más atención a Believer, es el tipo de revista que me hubiera gustado fundar. C’est moderne, mais classique.

22/10/2009

Yo no sé por qué algunas personas son tan infelices cuando ven el esfuerzo de los demás por alcanzar la felicidad. Creo que esas personas hacen de este mundo un lugar inmundo. ¿Qué putas les importa lo que los demás hacen o dejan de hacer? Siquiera sus críticas fueran inteligentes. Pero no, sólo denotan ese patetismo patológico de su pestífero humor. Y luego se quejan de que nadie les habla, que todos los desprecian. Cualquier mirada alegre les lastima su miserable existencia. Si los demás leen cosas que tú no has leído, si escuchan música que no conoces, si visten ropa que jamás podrás usar por cuestión de gusto o estrechez económica, si el mundo es punto y a parte de tu pequeño horizonte intelectual, ¿qué? Sin duda son unos idiotas, más idiotas que yo. Ya lo dijo Monsieur Salvador Elizondo, la gente se apega a esa vulgar “norma invariable del gusto literario, que no tiene más remedio que calificar de pedante lo que no entiende y de snob lo que todavía ignora”. ¡Zaz, culeros!

19/10/2009


Dean and Britta - Knives from Bavaria






"Yeah, we really look like terrorists!"
Jajaja.
Excelente.
Mirad en HQ. It's better.

12/10/2009

“Resulta imposible hojear los periódicos, no importa el día, el mes o el año, sin encontrar en cada línea las más horribles huellas de la perversidad humana adornadas con pedanterías de probidad, caridad y benevolencia, sin las declaraciones más arrogantes sobre el progreso de la civilización.

Todos los periódicos, desde la primera línea hasta la última, no son más que una sarta de horrores. Guerra, crimen, despojo, lujuria, tortura, los actos de la princesa, de las naciones, de cualquier individuo: una atroz orgía universal.

Y con este aberrante aperitivo es que el hombre civilizado acompaña su desayuno. Todo este mundo supura crímenes: los diarios, las calles, la faz humana.

No puedo comprender cómo un hombre honrado puede tomar un periódico en sus manos sin un gesto de estremecimiento.”

Charles Baudelaire, Intimate Journals.


Que pensarías, ¡oh padre de la modernidad!, de nuestros tiempos hipermodernos, donde todo lo que criticaste está elevado a una potencia infinita. Se me antoja ser como Baudelaire, un dandy de la (hi)po(cr)esía, pero mis reclamos no pasarían de penosas y patéticas rabietas. Como dijo Walter Benjamin, Baudelaire “es para el arte lo que el dandy es para la moda”, y ya no puede haber dos. Sólo me queda leer sus diarios íntimos y ensordecer con el grito silente de sus páginas.


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Otras cosa por comentar y leer. Esta entrevista con Gore Vidal magnífica, donde habla varios aspectos de su vida, su caprichosa postura política: “En geopolítica, como en física, no hay acción sin reacción –agita su escocés y añade–: No hubo un 11-S. Quiero decir, nuestras políticas eran tales, que forzosamente tenía que haber en el mundo árabe un montón de gente enloquecida queriendo volarnos en pedazos por los crímenes que sentían que cometíamos contra ella. Cualquier tonto lo hubiera visto venir. Y yo soy lo bastante tonto para haberlo visto”. Su homosexualidad adolescente (Nunca dije ser gay, porque no creo que nadie lo sea) y lo aborrecible que le parece su país natal: Soy el estadunidense menos primitivo que va usted a encontrar, y hay que ser bastante primitivo para creer en el infierno. Para mí el infierno es el actual Estados Unidos. Deben leerla, Vidal es una reliquia del siglo XX que se hizo famoso por los temas gais de sus novelas y, definitivamente, por el pleito legal que sostuvo con Truman Capote y el cual, para humillación de Truman, ganó Vidal. Y es que eran tan diferentes incluso en sus gustos literarios; mientras Capote, por ejemplo, aborrecía el “mecanografismo” de los beats, Gore los respetaba e incluso casi llegó a acostarse con Kerouac si no los hubiera interrumpido Mailer (según recuerdo reveló en un libro que tengo sobre entrevistas a escritores homosexuales). Pego el link del original en inglés y la traducción al español.